Siento vergüenza ajena y frustración

Como dijo el papa Francisco, “¿Quién soy yo para juzgar?”, pero da mucha pena y tristeza que siendo tan pocas las oportunidades que las mujeres tenemos para ocupar puestos de poder en donde se podrían  lograr cambios importantes que mejoren las condiciones de vida, sobre todo de nuestra población más vulnerable. (En este momento estoy oyendo la triste noticia del bus que se accidentó en San Martín Jilotepeque  con saldo de más de 40 muertos; imagino cómo estarán los estudiantes de medicina y los médicos…necesitando recurso humano, material, ayuda. ¡Necesitando a sus autoridades!, y la doctora Obispo, bien gracias, padeciendo la resaca).

En fin, mujeres  como la señora Baldetti que se llenan la boca hablando de transparencia y de logros inexistentes, nos fallaron (que conste que yo no voté por ella, pero le di el beneficio de la duda). La doctora Tamara Obispo nos falló como mujer y como médica. Siento vergüenza ajena y frustración,  porque nos estamos pareciendo a algunos hombres. Ojalá y el puesto que deja vacante Obispo sea ocupado por otra mujer, por una de las que sí valen.

Publicado el 12 de Septiembre 2013 en www.elperiodico.com.gt por Eugenia Vásquez de Coma
http://www.elperiodico.com.gt/es/20130912/cartas/234341

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