TSE actuó como tiene que hacerlo

Las instituciones políticas de cualquier clase funcionan en relación directa con la voluntad y entereza de quienes las dirigen, y a su disposición de realizar su papel sin temor a presiones. Este es el caso del nuevo Tribunal Supremo Electoral (TSE), que ordenó la suspensión de once partidos políticos por la manifiesta burla e irrespeto que significa su actual campaña electoral anticipada.

La resolución del TSE evidencia una voluntad para la recuperación del buen nombre que ostentó durante los primeros años de su vida. Fue dada a conocer a la ciudadanía desde el viernes recién pasado, pero los partidos políticos no tardaron demostrar de nuevo su afición a las argucias, al solicitar ampliaciones o indicar que esperaban la notificación oficial.

Aunque el presidente Otto Pérez Molina expresó en Huehuetenango que “todos debemos cumplir con la ley”, las dos candidatas del Partido Patriota a la diputación no retiraron las mantas de proselitismo. Resulta extraño que la vicepresidenta Roxana Baldetti, secretaria general del Partido Patriota (PP), afirme que “no sabe qué quieren decir con la suspensión”. Es importante señalar que al ser el candidato oficial el ministro de Comunicaciones, cada presencia suya en inauguraciones la convierte en actividad proselitista, y que no tendría base alguna señalar que solo es labor ministerial. La dualidad funcionario/candidato no puede separarse.

Por su parte, el partido Líder deberá borrar, junto con Todos, el pintarrajeo de árboles, piedras y paredes en las carreteras del país. Los lideristas ya señalaron la orden como “apresurada”, y anunciaron medidas legales en contra. Esto es absurdo: por un lado, el TSE advirtió a los partidos de que detuvieran la campaña, y la ley con claridad señala que la propaganda solo podrá empezar cuando sea declarada abierta.

Los partidos que amenazan con el uso de recursos legales actúan según la costumbre de detener los procesos con esas medidas, frívolas e improcedentes en la mayoría de casos, para que se pierda un tiempo valioso antes de hacer efectiva la ley. Algunas agrupaciones políticas indicaron que acatarán la norma, lo cual resulta ser ejemplo del extraño pensamiento de que para sus dirigentes, hacer eso es digno de autobombo, en vez de constituir una obligación.

De hecho, los partidos políticos, ya sea por decisión compartida o solo porque todos los políticos simplemente desobedecen las leyes, se habían colocado en una postura de reto a la autoridad electoral. La actitud poco firme del TSE con otros dirigentes causó dos daños: uno, afianzó la actitud de burla a la autoridad, y dos, convenció a los muchos ciudadanos de la inutilidad práctica de esa institución, que había reducido enormemente su fuerza legal y moral, y con ello, su prestigio.

Es desde esa óptica que debe verse lo decidido por el TSE de hoy. Sus autoridades merecen felicitación por haber actuado como lo hicieron y al principio de su gestión. A los partidos hay que ponerlos en orden. Hay que obligarlos a respetar las leyes, porque el apego a estas es lo que consolidará la democracia.

Publicado el 08 de julio de 2014 en www.prensalibre.com por Editorial Prensa Libre
http://www.prensalibre.com/opinion/TSE-actuo-hacerlo_0_1171082898.html

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