Medio Maratón de Cobán: 40 años

Hugo Maul R.

Ese es el espíritu de esta carrera: hacer posible lo imposible.

La magia de Cobán sorprendió a todos nuevamente. Desde la imposición de la Orden del Quetzal, hasta lo que sucedió durante el desfile y actos cívicos culturales, pasando por las miles de historias que se escribieron a lo largo del recorrido el pasado domingo, la cuadragésima edición del Medio Maratón Internacional de Cobán fue un cúmulo de momentos mágicos para todos. Solamente en Cobán tiene sentido cantar “qué cosa bella es un día soleado” bajo un fuerte aguacero que empapa hasta los huesos. Ese es el espíritu de esta carrera: hacer posible lo imposible; tener la convicción que siempre habrá “un aire sereno después de la tempestad”; que siempre vendrán tiempos mejores; que se pueden alcanzar los sueños. Se canta al sol, aunque este brille por su ausencia; se sueña con la meta, aunque apenas uno vaya por el kilómetro cuatro, y vengan ya de regreso de Carchá con nueve kilómetros de ventaja, a los líderes de la competencia. Carreras hay muchas, todas ellas con su peculiar gusto y sabor; cada una de ellas con su encanto especial y retos particulares. En cierto sentido, todas iguales y todas diferentes. Sin embargo, como la Media Maratón Internacional de Cobán, ninguna.

En Cobán se reconoce la dedicación, perseverancia, esperanza y fe de las personas. De esa cuenta, como parte central de la carrera, el Comité Organizador de la Media Maratón Internacional de Cobán reconoció el aporte a Guatemala, en sus cien años, de la Escuela Salvador de Oliva, institución educativa cobanera que ha formado centenares de líderes cobaneros y nacionales; de la introducción del cardamomo en Guatemala y la fundación de Calzado Cobán. El mejor ejemplo de ese espíritu cobanero la dieron los jóvenes de la banda escolar del Centro de Informática Altaverapacense (Ceninfav), quienes al final del desfile interpretado jubilosamente el O Sole Mio bajo un fuerte chubasco vespertino (http://www.youtube.com/watch?v=M031aPh2EQk ; el O Sole Mio no se grabó por razones obvias, pero a partir del minuto 30:20 se puede escuchar la interpretación final de la referida banda escolar). Así tenía que ser. Mediados de mayo. Si no llueve, no es Cobán. Sin embargo, pudo más el compromiso y el espíritu inquebrantable de estos jóvenes que todos los obstáculos que pudieron surgir. Así es la Media Maratón Internacional de Cobán. Así son todos y cada uno de sus participantes: corredores, amigos y familiares, aficionados, voluntarios, fieles religiosos, patrocinadores, autoridades ediles, militares y religiosas, vecinos, organizadores y medios de comunicación. Cada uno de ellos es “Cobán”. Esto es Cobán: retos; esperanzas; oportunidades; sueños; frustraciones; éxitos; dolores y alegrías. Todos unidos, sin diferencias o separaciones. Todos siendo uno y uno siendo todos. Una pequeña lección que, de ser comprendida e interiorizada por los guatemaltecos, de ser replicada todos los días del año y de repetirse a lo largo y ancho del país podría cambiar nuestra futuro.

Publicado el  30 de mayo de 2014 en www.elperiodico.com.gt 
http://www.elperiodico.com.gt/es/20140527/opinion/248159/

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