Privilegios que no cumplen su misión

Se ha vuelto trillado afirmar que este es un país favorecido en recursos, sobre todo cuando se habla de la riqueza natural, histórica y humana, algo que, por supuesto, no tiene discusión, aunque quizá pocos sean conscientes de que también existe un enorme potencial económico que no se aprovecha en forma eficiente y resulta hasta increíble saber que cada año el Estado puede devolverles a determinados contribuyentes cerca de Q20 mil millones, a través de exoneraciones, exenciones, franquicias y ciertas deducciones especiales.

En el plan de gastos que se entregó en el Congreso se ha proyectado para 2014 la devolución de Q19 mil 857.3 millones por los citados conceptos, que es lo que el Ministerio de Finanzas considera que recibirán unos cuantos contribuyentes que disfrutan de esos beneficios, lo cuales están amparado en la Constitución, aunque quizá sean muy pocos los merecedores, lo que tampoco tendría nada de malo si el resultado se tradujera en más competitividad y desarrollo de empresas que de verdad lo necesitan.

Siendo el nuestro un Estado con una raquítica recaudación fiscal y, peor aún, con una ineficiencia reconocida en el manejo de recursos, es un contrasentido que las proyecciones anuales de recaudación deban afrontar políticas como estas, en las que se devuelve a un grupo de contribuyentes casi el 40 por ciento de lo que percibe el fisco en concepto de tributos, y si a eso le sumamos los recursos que el Estado pierde debido a la corrupción, eso puede explicar fácilmente por qué se ven tan pocos avances en las políticas gubernamentales.

Si bien es cierto que muchas de esas regulaciones surgen para atraer más inversiones o generar nuevos empleos, en la práctica eso solo se cumple de manera clientelar, ya que en el fondo se intuye que estos beneficios tienen dedicatoria, y los más favorecidos son los inmorales, que encuentran rentable acogerse a esos privilegios, mientras los empresarios honestos y el grueso de la población cumplen oportunamente con pagar sus tributos.

Hasta ahora tampoco se sabe de evaluaciones o controles que permitan determinar la efectividad de esas medidas, y mientras eso no ocurra el Estado continuará en un perverso juego de hacer como que cobra impuestos, mientras los devuelve por otro lado, pero también deja de percibirlos por la astucia de quienes han encontrado cómo vulnerar la norma. Solo en devoluciones por ese tipo de beneficios, restringidos a dos tributos, el impuesto sobre la renta y el impuesto al valor agregado, el Estado devolverá Q17 mil 837.9 en el 2014.

Con políticas así, las finanzas nacionales seguirán siendo deficitarias porque se siguen aplicando medidas sobre las que no se tiene información suficiente acerca de su efectividad, y mientras no se sepa cuáles han sido los beneficios en determinados sectores o comunidades, en términos de generación de empleos y avance económico, se seguirá operando con una normativa que en poco contribuye al desarrollo general y que, al igual que la corrupción y el contrabando, les seguirán restando recursos a quienes de verdad necesitan la ayuda.

Publicado el 11 de Septiembre 2013 en www.prensalibre.com por Editorial Prensa Libre
http://www.prensalibre.com/opinion/Privilegios-cumplen-mision_0_991100896.html

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