Elección CC: donde compiten lobos disfrazados

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Hace meses se fraguan las formas para lograr una correlación favorable a estos intereses en juego. 

¿Qué tienen en común Boanerge Mejía, Óscar Cruz, Estuardo Gálvez, Luis Pineda, Rogelio Sarceño, Roberto Molina, Héctor Pérez, Gloria Porras? Sus ansias de ser magistrados de la próxima Corte de Constitucionalidad o de ser reelectos por sus “altos méritos”. Esa elección, que culminará a mediados de abril 2016, tradicionalmente se gestaba entre bambalinas, pero las condiciones han cambiado. Durante los siguientes cuatro meses corresponde exigir a los Organismos Ejecutivo, Legislativo y Judicial, al Colegio de Abogados y Notarios, y al Consejo Superior de la Usac la utilización “voluntaria” de los principios y herramientas de la Ley de Comisiones de Postulación. Deberán presentar públicamente cada uno de los cinco procesos, los perfiles para el puesto (que el momento obliga a que sean más que los formalmente previstos en la Constitución), los cronogramas con las fechas, filtros y mecanismos de toma de decisiones, los candidatos y sus hojas de vida; establecer parámetros, como que ningún candidato podrá apuntarse en más de un proceso, por ejemplo.

La CC está en el ojo del huracán por dos sucesos recientes: 1) La vacante dejada por el efímero magistrado Manuel Duarte, quien no se tomó la molestia de renunciar como funcionario del Congreso, lo cual abrió una disputa entre bancadas mayoritarias interesadas en aprovechar las circunstancias para nombrar a alguien anodino y dependiente que juegue de su lado, cuando le toque conocer recursos sobre los 15 tachados por el TSE para que sigan cometiendo desmanes. 2) La implicación y captura del magistrado suplente Héctor Trujillo como parte del FIFA-Gate, muestra que esa Corte transita entre dos mundos: el de lo visible, las acciones legales, las decisiones que nos gusten o no resultan incuestionables, y el oscuro, como sitio para fraguar negocios al margen, ocultar a transas disfrazados de constitucionalistas, encubrir a abogados de doble cara, que de día dicen impartir justicia y en sus otras horas reciben coimas, beneficios ilegales y cooptan instituciones, como el deporte federado.

En la línea de crear bastiones para contener la avalancha de casos que ponen al desnudo las redes de corrupción y el avance de los grupos criminales, contraatacar al MP-CICIG y hacer ver que los sucesos del 2015 solo han sido disfuncionalidades, controlar la CC resulta esencial. Desde allí, tanto los poderes tradicionales como los emergentes pueden volver por sus fueros. Por lo tanto, construir opciones distintas en tan poco tiempo es utópico, ya que implica competir en un terreno desigual. Hace meses se fraguan las formas para lograr una correlación favorable a esos intereses en juego. Mientras la decisión del Congreso y Ejecutivo dependerá de lo que resulte a partir de enero próximo, la decisión del CANG se gesta desde hace tiempo usando los recursos de siempre: los egresados en masa que producen las universidades de garaje y las plazas ad hoc convertidas en sencillo en dependencias como el Instituto de la Defensa Pública Penal. Esta debe ser la siguiente batalla ciudadana para impedir que continúe el festín.

Publicado el 08 de diciembre de 2015 en www.elperiodico.com.gt por Renzo Lautaro Rosal 
http://elperiodico.com.gt/2015/12/08/opinion/eleccion-cc-donde-compiten-lobos-disfrazados/

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