
Publicado por Marcela López Galvez, el 25 de Junio 2017, por Canal Antigua
https://canalantigua.tv/ricardo-hernandez-y-los-42-ninos-que-nadan-contra-corriente-en-la-linea/
El portón negro de una casa cerca de La Línea se abrió cuando el reloj marcaba las 9 de la mañana. Carcajadas, canciones y murmullos ingresaron a la escuela “Mis Primeros Pasos de Gigante” quien atiende a 42 niños y adolescentes hijos de sexoservidoras.
Ricardo Hernández es quien los recibe desde hace cuatro años, asegura que decidió “voltear a ver a los hijos de puta que nadie le apuesta y que no son agenda de nadie”.
Tiene 36 años y se ha convertido en un #MaestroPorVocación aunque su títulos académicos sean otros.
A decir de Ricardo, todo empezó en el 2014 mientras trabajaba como voluntario en la Procuraduría de los Derechos Humanos en un programa de reinserción de pandilleros, quienes al finalizar el curso le dijeron que había algo más que hacer, “las muchachas de la línea necesitan apoyo”.

Se consiguieron donaciones de ropa y zapatos y se llevaron a la línea, sin embargo meses después, Ricardo formó parte de otro proyecto de reforzamiento escolar para los niños del basurero de la zona 3 y cuando este finalizó, pensó que esto debía continuar, pero ahora con los hijos de las olvidadas, los hijos de las prostitutas de la línea.
Me vine (a la línea) como si buscara un servicio, tocando de puerta en puerta preguntando si tenían niños, algunas me mentaron la madre, y una de ellas, Kiara, me dijo que no me iba a dar ningún dato, que yo me quería aprovechar, porque muchas organizaciones venían, hacían su pisto y se iban”, indicó Ricardo.

El plan de reforzamiento para los niños empezó en la calle, a un lado de la línea del tren, bajo el sol y en la tierra. Posterior a eso, allegados de Ricardo decidieron donarle un par de toldos para que pudieran continuar sin que les afectara el sol.
Fuimos creciendo, creciendo mucho, entonces toqué la puerta de la iglesia Santo Domingo, Feliza la que cuidaba el parqueo me envió con las hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, y por ellas estamos aquí”. agregó Ricardo.
La escuela de reforzamiento cuenta con aulas divididas en grupos por edad. Reciben a niños y niñas desde los 3 años y preparan a los adolescentes que por diferentes razones abandonaron los estudios, a que puedan reinsertarse según el grado que les toque.

Actualmente las instalaciones están ubicadas en un anexo de la iglesia, pese a que rompieron relaciones con las hermanas Oblatas. Siete personas integran ODISOG (Organización para el Desarrollo Integral y Sostenible de Oriente y Guatemala), que se mantiene gracias a la voluntad de sus integrantes y a diferentes donaciones que reciben de particulares.
Cuentan con un centro de computación, pero al no tener máquinas suficientes para darle a todos los niños, decidieron elaborar teclados en hojas de papel para empezar a instruir su uso.

A decir de Ricardo, las oportunidades para los hijos de las prostitutas son aún más difíciles por el simple hecho de ser hijos de sexo servidoras. Para él sus 42 alumnos serán unos gigantes, y los ve como peces que nadan contra corriente pese a su entorno.
Las pandillas y la trata son el peligro diario al que los menores se enfrentan, pero para los integrantes de Mis Primeros Pasos de Gigante la educación crítica permitirá que estos niños y adolescentes generen sus propios espacios en sana convivencia.
sus sueños
Canal Antigua Digital conversó con los niños y jóvenes que reciben clases en Mis Primeros Pasos de Gigantes, la mayoría sueña con ser doctores.
Fátima de 5 años nos cuenta que de primero quiere aprender español y luego ser maestra. En el caso de Jordi de 15 nos dice que quiere estudiar mecánica.
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