
Publicado por Ricardo Méndez Ruiz, el 20 de Junio 2017, Siglo 21
http://s21.gt/2017/06/20/aceros-2/
La semana pasada fue trascendental para Guatemala; la cumbre presidencial de Miami marcó un importante golpe de timón en las relaciones entre nuestro país y los Estados Unidos. Se acordó priorizar el desarrollo económico para crear puestos de trabajo en un tiempo y una cantidad que permitan frenar la migración ilegal en el mediano plazo, a diferencia de la agenda del gobierno de Barack Obama, que impulsó el debilitamiento del sector productivo en apoyo de una agenda socialista cuya inercia todavía hace mucho daño a nuestro país.
Una prueba de ello lo constituye la descabellada propuesta del superintendente de la SAT, Juan Francisco Solórzano Foppa, quien pretende descabezar la administración de los puertos para incrementar más aun las dimensiones del aparato estatal, ante la incapacidad del jefe del ente recaudador de frenar la corrupción en las aduanas y sus nulas posibilidades de alcanzar la meta de recaudación fiscal para este año.
Los abusos de Solórzano Foppa en contra del sector privado sin duda le acarrearán consecuencias penales por sus actos como funcionario público; a él, y a los fiscales y jueces que se han prestado al juego de la embajada de Obama y la CICIG, que aún tiene pendiente el que bautizó como el caso “Aceros 2”, que incluye la persecución en contra de más de 60 empresas y decenas de capturas que, por supuesto, significarían otro terrible golpe para la economía del país, con repercusiones negativas en los ya agujereados bolsillos de todos los guatemaltecos.
Mucho se ha dicho acerca de la ausencia de Thelma Aldana en Miami debido a que no fue invitada por el gobierno de Trump, pero se ha soslayado la aún más importante ausencia del colombiano Iván Velásquez en la cumbre, que constituye una señal muy fuerte por parte del Departamento de Estado, con respecto a su desacuerdo en la forma en que se ha politizado la justicia en Guatemala. Y qué decir de la ausencia de la autonombrada sociedad civil, que tampoco fue incluida, mientras que a un grupo de empresarios se les extendió una merecida invitación que les valió ser atacados el domingo por el diario elPeriódico.
Del trío integrado por Todd Robinson, Velásquez y Aldana, dentro de poco tiempo ya solo la Fiscal General quedará en Guatemala. Las consecuencias legales de los desmanes de los que ellos son responsables, solo ella deberá enfrentarlas, gracias a la inmunidad diplomática de que gozan los otros dos. Debido a su frágil posición, Thelma Aldana debe evaluar si vale la pena ceder ante la voluntad de Helen Mack para llevar a cabo las capturas del caso Diario Militar, que aún sin concretarse, ya se ganó a pulso el rechazo de la opinión pública, que no solo está en contra de que se aprehendan más veteranos de guerra, pero además rechaza también la monstruosa cantidad de Q80 millones que Mack pretende que los guatemaltecos paguen en concepto de resarcimiento para 26 supuestas víctimas escogidas a dedo, mientras los niños se mueren en los hospitales a cargo de su sobrina, la ministra de Salud Lucrecia Hernández Mack.
Si el hijo del presidente Morales está siendo procesado por una falta menor y no por un delito, ¿cree usted justo que Hernández Mack siga impune ante la justicia cuando su responsabilidad directa por la muerte de muchos bebés es incuestionable? Si se pretende derrocar al presidente por la lamentable muerte de las jovencitas del hogar seguro, que no eran su responsabilidad, ¿qué corresponde hacer en el caso de la ministra de Salud Lucrecia Hernández Mack, que sí es responsable de las muertes de tantos recién nacidos en los hospitales públicos? Piénselo.
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