Comprar agua por tonel y constantes protestas son señal de escasez en la metrópoli

Pagar Q12 o Q13 por el tonel de agua y Q2 por una cubeta, es una práctica común en varias colonias de la capital y la provincia, donde miles de familias carecen de agua entubada.

En algunos lugares, el tonel de agua cuesta Q12 o Q13, una pila Q8 y una cubeta Q2, aunque esto depende de quien la venda y la distancia que recorre el camión con el líquido.

A pesar de que hay opciones de compra de agua, vecinos de varios lugares coinciden en que es un gasto que no siempre pueden cubrir y el líquido que obtienen no es suficiente para atender las necesidades del hogar.

“Comprar agua a cada poco es un gasto grande, pero no queda otra opción”, refiere Mayra González, vecina de la colonia San Martín, zona 7, donde este año han padecido más la escasez de agua entubada.

Los expertos reiteran que la contaminación de ríos provoca que disminuyan los niveles de agua a disposición de los habitantes y la deforestación agudiza el problema, por lo que es urgente una ley de aguas para proteger los mantos acuíferos.

Unas 586 mil familias sufren escasez de agua en el área metropolitana, según el Instituto de Investigación y Proyección sobre Ambiente Natural y Sociedad, lo que provoca un impacto económico en los hogares.

“Hay familias que, pese a que cada mes pagan una factura por consumo de agua compran a empresas privadas. Sin lugar a dudas, miles de personas están siendo afectadas económicamente por el doble gasto”, explicó Raúl Maas, investigador del Instituto.

Las municipalidades de la zona central han optado en los últimos años por racionar el agua entubada para abastecer a todos los lugares.

El vocero de la comuna capitalina, Carlos Sandoval, dijo que con el agua de los ríos solo se cubre un 39 por ciento de los servicios, por lo que es necesario recurrir al caudal de 90 pozos.

Pozos

El problema de la falta de agua también se ha dado en los últimos años en sectores exclusivos de las zonas 14 y 15, donde los vecinos se han manifestado en contra de la construcción de más edificios para vivienda, al argumentar que se talan árboles y habrá más familias que consumirán el agua de los pozos que abastecen esas zonas.

El 6 de febrero del 2018, un grupo de vecinos de Santa Elena Barillas, Villa Canales, bloqueó durante varias horas el paso de vehículos en la vía que conduce a esa aldea como medida de protesta, pues aseguraban que carecían de agua desde hacía dos meses.

Lourdes Ramírez, vecina de la colonia Santa Faz, zona 6 de Chinautla, asegura que ha pasado hasta 14 días sin el servicio de agua. Hace cinco años decidieron contratar el servicio de la Empresa Municipal de Agua de la Ciudad de Guatemala (Empagua), pero no cambió la situación ya que paga Q120 al mes, pero el servicio sigue irregular.

Vecinos de la zona 6 capitalina que no tienen servicio de agua entubada compran todos los días el vital líquido en cubetas y toneles. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Vecinos de la zona 6 capitalina que no tienen servicio de agua entubada compran todos los días el vital líquido en cubetas y toneles. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Las zonas 1, 7 y 11 de Mixco son las más afectadas. El mayor problema está en la zona 11, en las colonias Jardines de Minerva, El Valle de Minerva, La Loma de Minerva, Linda Vista, La Fuente, Lomas del Bosque y Planes de Minerva. En el área, la comuna raciona el recurso que surte por tres horas a cada dos días.

En San José Pinula, los vecinos reciben agua una vez a la semana. Unas 20 mil personas enfrentan la escasez por baja del caudal en 13 de los 20 pozos construidos. El casco urbano es uno de los más afectados, por lo que se limita el servicio; mientras que mil vecinos de las aldeas Santa Rita y El Pino se han quedado sin agua.

Agua caliente

Algunos vecinos de condominios del área de El Encinal, zona 7 de Mixco, aseguran que el agua entubada la reciben caliente desde hace varios años, cuando fue construido un nuevo pozo, debido a que al que tenían se secó.

Ambientalistas de Fundaeco hicieron un estudio de campo y determinaron que durante la excavación de ese pozo se tocó el manto volcánico.

“Cada vez es más difícil encontrar agua subterránea, cada vez hay que escarbar más y lo que pasó en esas colonias es que no encontraron agua a pocos metros y excavaron más de lo normal, hasta que llegaron al manto volcánico y por eso reciben el agua caliente”, indicó Gabriel Valle, ambientalista de Fundaeco.

Chuarrancho también sufre carencia. En los últimos tres años el servicio de agua entubada es irregular, incluso, en ocasiones no funciona hasta por 15 días.

Bajo caudal

La alcaldesa de Amatitlán, Mara Marroquín Flores de Alfaro, indicó que unas cuatro aldeas enfrentan escasez del líquido. Los habitantes son abastecidos con agua de la laguna Calderas, pero los niveles de disposición bajaron y causa carencia.

Desde hace 30 años, amas de casa de comunidades del altiplano de San Marcos, principalmente de Comitancillo, padecen escasez de agua entubada porque se han secado los nacimientos y las autoridades correspondientes no arreglan el problema.

Según un estudio de líderes comunitarios e integrantes de los consejos comunitarios de Desarrollo de Comitancillo, 40 de las 84 comunidades no cuentan con servicio de agua entubada.

Pobladores de cinco zonas de la cabecera de Huehuetenango se quejan de que padecen enfermedades respiratorias y gastrointestinales, debido a que desde hace dos meses no cuentan con servicio de agua entubada y las autoridades ediles atribuyen el problema a la falta de lluvia.

Afectados indicaron que al menos mil 500 familias —unas siete mil 500 personas— de las zonas 2, 3, 4, 6 y 7 de la cabecera no tienen agua entubada, por lo que han pedido a la comuna que solucione el problema.

Crisis

Un estudio del Instituto de Investigación y Protección sobre Ambiente Natural y Sociedad (Iarna) establece que el cambio climático, la contaminación de ríos y la falta de programas para el cuidado del agua son las principales causas de escasez.

Gabriel Valle, ambientalista de la Fundación para el Ecodesarrollo y la Conservación (Fundaeco), indicó que la situación empeorará cuando los veranos sean más largos.

“Usamos más agua de la que logra retornar al manto acuífero. Todo lo que hacemos impacta en el entorno ambiental, la gente no se percata de la crisis porque no creen, puesto que logran comprar agua de un camión para abastecerse, pero la escasez se agravará y más adelante ni eso podrán hacer”, señaló Valle.


Por José M. Patzán, 

http://www.prensalibre.com/ciudades/guatemala/comprar-agua-a-camiones-y-constantes-protestas-son-sintomas-de-escasez-en-la-metropoli

 

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